Editorial Independiente . Próximas obras: "Cuaderno de Italia", "Cuaderno de Ciencia". Obra publicada: "Poetízate". Autor: David EPC

EL CAFÉ CIENTÍFICAMENTE PERFECTOPERIODICO CAFE 1

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INGREDIENTES Y PREPARACIÓN PARA REALIZAR UN CAFÉ PERFECTO

Para la confección del mágico momento de una taza de café, necesitamos de dos ingredientes principales: el café y el agua, añadiendo un tercer ingrediente menos obvio, pero no por ello menos importante: el tiempo. Y, finalmente: la temperatura.
Todo ello lo extenderé en el libro: “Cuaderno de Ciencia” que publicará la editorial “Mr. D Books”.

CAFÉ Y AGUA

Esta dualidad tiene que tener una pequeña armonía en la proporción, esta debe ser exactamente: 60 gramos de café por cada litro de agua.

Obviamente si variamos la cantidad de agua, bien por exceso o por defecto, conseguiríamos un café aguado, o por el contrario muy cargado.

CAFÉ Y TIEMPO

Aunque hayamos usado la cantidad precisa de café, el tiempo exacto al que apaguemos la cafetera, es del todo importante.

A lo largo del tiempo, el café va extrayendo sus moléculas en un orden determinado, y con ello sus correspondientes aromas. Primeramente, los ácidos (estos son sabores afrutados), seguidamente los terrosos (correspondientes a los sabores caramelo), y finalmente los amargos.

Con lo cual, si apagamos el café un poco antes, obtendremos un café más afrutado y menos ácido. Si por el contrario, apagamos el café más tarde, obtendremos un café más amargo.

ELECCION DE LA TEMPERATURA ADECUADA

Para la realización perfecta del café, el baremo de temperatura que debemos usar está comprendido entre los 91 ºC, y los 96 ºC.

Si la temperatura excede de 96 ºC, comenzaremos a quemar el café, y su sabor gradualmente será más amargo.

Si por el contrario, la temperatura no supera los 91 ºC, no dejaremos aflorar los aromas amargos del café, con lo cual anularemos el sabor esencial del mismo: el amargo.

EL CAFÉ

El árbol del café o cafeto tiene actualmente registradas 126 especies, pero únicamente se comercializan dos de ellas: la robusta, y la arábica.

Todos ustedes cuando han ido al supermercado a realizar la compra, se habrán decantado de entre los cientos de marcas de café que se comercializan por un sabor en concreto.

Pero, ¿qué diferencias existen entre el café robusta, y el arábica?

Todos los cafetos para que puedan dar sus frutos necesitan unas condiciones muy especiales tanto de humedad, como de calor; por ello, es que todo el café del planeta, crece en la zona comprendida entre el trópico de cáncer y el trópico de capricornio.

El café robusta o Coffea canephora, hallado en el año 1895 en lo que hoy conocemos por República de Zaire.

Este tipo de café se da tanto en África occidental, como en el sudeste asiático. Crece a escasa altitud entre los 0 a los 700 metros, y para su crecimiento necesita poca humedad.

Si le comparamos con el café arábica; este es de peor calidad, debido a que tienen menos matices, una gama menos extensa de sabores y es un café muy poco perfumado.

Todo esto se debe a que tiene una mayor concentración de: pirroles, fenoles y azufre.

A grandes rasgos es más amargo, más áspero, y poco digestivo. Con lo que en las estanterías del supermercado son cafés más económicos.

El café arábica o Coffea arabica, es la especie de café más antigua que se conoce.
Se data su descubrimiento alrededor del siglo XVII en Etiopía.

Actualmente se da en: América Latina, África Central y Oriental, además de en la India.

Dicha variedad de cafeto no crece a bajas alturas, si no que lo hace en alturas comprendidas entre los 500 y 2400 metros.

A grandes rasgos y en comparativa con el Robusta, este es: más suave al paladar, aromático, además de ser mucho más digestivo y suave al paladar.

Tras esos rasgos, y con el mítico toque de acidez que deja el café arábica. Le confieren un punto de calidad para el consumo, haciéndole ser un café más caro.

LA IMPORTANCIA DEL TUESTE

Cuando verdaderamente se desarrollan las propiedades organolépticas del café, es durante el tueste.

Y, si nos centramos en el aroma se forman mas de 800 compuestos volátiles.

Durante el tueste, en los azúcares se produce la reacción de Maillard,

LA REACCIÓN DE MAILLARAD Y LA CIENCIA DE LOS ALIMENTOS

Si alguna vez se han preguntado a que se debe el color tostado de una barra de riche, o el color de un chuletón tras pasarlo por la plancha: la respuesta es la reacción de Maillard.

Louis-Camille Maillard fue un científico francés de principios del siglo XIX, y descubridor evidentemente de la reacción que hoy lleva su nombre. Como dato curioso resaltaré que era esperantista, véase que hablaba el idioma esperanto. Pero, no es el único de los personajes ilustres que utilizaron el idioma universal. Añadiré en esta lista al genial Charles Chaplin, y a los escritores: Miguel de Unamuno, León Tolstoi, J.R.R. Tolkien, Antonio Buero Vallejo, y al padre de la ciencia ficción Jules Verne que en su última obra inacabada estaba utilizando como idioma al esperanto.

Volviendo a las reacciones de Maillard.

En dichas reacciones se producen aromas, sabores y colores nuevos. Estos, van desde el ámbar al negro. Se producen sobre alimentos sometidos a procesos culinarios a altas temperaturas.

Para que se den las reacciones de Maillard, no pueden faltar las proteínas y los hidratos de carbono. Y, lo más importante, unas temperaturas superiores a 130ºC.

¿Cómo se producen las reacciones de Maillard?

Se producen por la unión de un carbono con un nitrógeno.

El carbono pertenece al grupo carbonilo (-CO), y el nitrógeno pertenece al grupo amino (-NH2).

Tras esta unión se produce un compuesto policondensado intermedio, que es inestable.

Pero, este compuesto a su vez sufre más policondensaciones y roturas. Dando así la sustancias responsables de: los colores marrones de la carne, los aromas, el tostado del pan, los frutos secos, la caramelización, y el tostado de los granos del café.

LA ENFERMEDAD DEL CAFÉ, Y EL HALLAZGO DEL GENOMA COMPLETO DEL CAFÉ

Los productores de café saben muy bien los efectos que causa la roya sobre sus plantaciones.

La roya por definición es una enfermedad de las plantas producida por los hongos, que termina provocando unos pequeños abultamientos – bien rojizos o marrones- en el envés de las hojas.

Dicho hongo en cuestión es el: Hemilea Vastatrix, que literalmente se ceba con las hojas del cafeto. El susodicho hongo apareció por primera vez en el año 1982 en Guatemala, desde allí comenzó a propagarse en masa por América Latina (favorecido claramente por el cambio climático).

No obstante, se trata de realizar novedosos cruzamientos del cafeto con el fin de evitar dicha plaga, y esto es gracias a la confección de la secuenciación del genoma completo del café.

LA SECUENCIACION DEL GENOMA DEL CAFÉ

Se completó en el año 2014 tras tres años de investigación por parte de 60 científicos pertenecientes a 10 países diferentes.

Para secuenciar el genoma del café de las dos variedades que cité anteriormente; los científicos tomaron la variedad robusta, ya que al poseer un genoma menos complejo que el arábica tiene un mayor potencial de investigación.

Tras la secuenciación completa del genoma, encontraron que el café es poseedor de 25574 genes.

A raíz de la obtención del genoma, se han abierto dos vías de investigación que están en desarrollo.

LA VÍA ALFA: es la que se trata de la confección de cruzamientos dirigidos para mejorar globalmente la genética de la planta del café.

La mejora de su sabor, con la obtención directamente de sabores más o menos amargos.

Obtención del equilibrio en el aroma.

Y, finalmente lo más relevante la mejora en la producción: intentando hacer al cafeto resistente al ataque por roya.

La industria del café actualmente da trabajo en 54 países a aproximadamente 28 millones de personas. Que, la producción del mismo se mantenga, o que al menos no mengüe debido a ninguna causa evitable, es de vital importancia. Por ello, de la relevancia de la secuenciación del genoma.

No obstante, tenemos LA VÍA BETA de estudio, no por ello menos importante; que reside en el estudio de la evolución de los genes de la cafeína.

Por los estudios que tenemos realizados hasta el 2016, podemos concluir que no comparte un ancestro común con la cafeína del té o del cacao.

Y, ¿cómo hablar del café sin citar a la cafeína?

LA CAFEÍNA

La cafeína fue una de las primeras moléculas que se descubrieron del café, el descubrimiento fue realizado por el científico alemán Friedrich Ferdinand Runge en el año 1819, y nombró como Kaffein a dicho alcaloide de color blanco y sabor amargo.

Curiosamente la cafeína no proporciona todo el amargor del café, ya que existen dentro de su composición otros componentes más amargos.

Pero, a mayores, esta molécula no aporta nada relevante al aroma del café.

La ilustración que pueden apreciar en el encabezado pueden verla en la web de la galería de arte “David EPC Artshop ©”: https://goo.gl/mn0Jc8

No obstante, lo relevante de la cafeína, es su acción estimulante.

La cafeína, no sólo está presente en los granos de café, también lo está en: la planta del té, las nueces de cola, los granos de cacao. Y, en otras 60 plantas ubicada bien en las hojas, semillas, y frutos.

De todas las cafeínas que podemos encontrar, la de mayor calidad está en los granos de cacao.

LA BIOQUÍMICA DE LA CAFEÍNA Y SU PODER ESTIMULANTE.

La cafeína debe su gran valor comercial a su reconocida acción estimulante.

Pero, ¿qué hace la cafeína en nuestro organismo?

Resumidamente, la cafeína suprime la melatonina y se ocupa de los receptores de adenosina.

LA MELATONINA Y NUESTRO RELOJ BIOLOGICO

La melatonina es la hormona encargada de regular nuestro reloj biológico, para ello informa al cuerpo de las fases circandianas.

Nuestro reloj biológico es el ciclo de 24 horas que nos acompaña, afectándole directamente tanto el amanecer como la puesta del sol, coincidiendo así con los estados de “sueño-vigilia”.

Esta hormona influye directamente en el ritmo del sueño, con lo que se usa para tratar las alteraciones del sueño “Jet lag” -unas sensaciones muy conocidas por las personas que realizan vuelos transoceánicos, y por las personas que cambian habitualmente de turnos de trabajo entre el día y la noche – para volver a encontrar el equilibrio.

Dicha hormona va decreciendo en nuestro organismo, desde nuestros mayores niveles que se dan entre los 12 meses a los 36 meses, hasta que llegamos a la tercera edad. En esta etapa nuestros niveles se hacen hasta 12 veces inferiores.

Actualmente denominamos a la melatonina como la “hormona que prolonga la vida”, aunque está en estudio. A fecha de hoy, podemos concluir que: una buena alimentación, y manteniendo unos niveles elevados de melatonina; contribuyen a aumentar las defensas naturales (gripes, catarros, etc), y en particular los efectos típicos del envejecimiento (todo lo relacionado con los problemas cardiovasculares).

El BLOQUEO DE LOS RECEPTORES DE ADENOSINA

La importancia de la adenosina en nuestro organismo es innegable, ya que sin ella no nos podríamos mantener despiertos.

La adenosina es producida en nuestro cerebro por las neuronas, y una vez generada se distribuye por todo nuestro organismo.

La adenosina actúa a su vez en diferentes procesos bioquímicos, en la actividad neuronal, efectos sedantes e inhibitorios.

Nuestro sistema nervioso sabe como mantener a raya a la adenosina, monitorizando los niveles de adenosina hasta llegar al punto exacto de tener sueño.

Pero, ¿Cómo actúa la cafeína frente a la adenosina?

La cafeína presente en el café, no es más que un suplantador de la adenosina. Y, la suplanta por similitud.

La cafeína llega hasta los receptores del sistema nervioso central, y allí engaña a los mismos: Acoplándose a los receptores y bloqueándolos. Tras ese bloqueo, el cerebro sigue generando otros estímulos como son: la dopamina y el glutamato; sendos ejercen un efecto temporal de saturación del nivel de alerta.

Por lo que, al no acumular adenosina, no tenemos la clásica sensación de sueño, provocando a a su vez, un desequilibrio “sueño-vigilia”.

Pero, les surgirá una pregunta…

¿Cuál es la mejor bebida para mantenerse despierto: el té, o el café?

CAFEÍNA VERSUS TEÍNA

Para responder a esta pregunta, nos centraremos tanto en una taza de café, como en una taza de té. Y, nos fijaremos en sus niveles de cafeína.

Bien, una taza de café posee entre 60 mg a 120 mg, dependiendo del tueste del mismo. A mayor tueste, mayor pérdida de cafeína.

Una taza de té negro posee entre 25 mg a 100 mg de teína; si bien sabemos que a mayor fermentación del té, aumenta su concentración de cafeína, es obvio que los niveles de té verde estén confinados entre 10 y 15 mg de la misma.

En líneas generales, podríamos decir que la concentración de cafeína, es una octava parte que la de teína.

La diferencia entre la cafeína y la teína, es que con la misma cantidad de sustancia, la cafeína tiene un poder altamente explosivo, pero en su contra, su efecto no es muy duradero. No como la teína, que su efecto es mucho más longevo en el tiempo.

¿Cuál es la mejor hora para tomar un café?

La pregunta debería completarse con: científicamente. Ya, que les explicaré a que horas debemos tomar esa taza de café para que cumpla su misión estimulante.

Para saber la hora exacta, debemos fijarnos en el cortisol.

EL CORTISOL Y EL CAFÉ

El cortisol, es la hormona que se desencadena durante el estrés, y nos mantiene alerta. Ergo, cuando estamos estresados nuestros niveles de cortisol aumentan considerablemente.

El objetivo del cortisol es convertir las grasas y las proteínas, en energía útil.

El cortisol en nuestro organismo, tiene un ritmo circadiano concreto. Antes de las ocho de la mañana, estos niveles están en descenso hasta ese punto, en el que comienzan a ascender exponencialmente. Este ascenso concluye a las ocho de la tarde aproximadamente.

Con estos datos, podemos concluir que si nos tomamos un café cuando nos despertamos, si la hora es antes de ocho, es perfecto. No obstante, si tomamos dicha taza de café después de las ocho, como nuestro organismo está en alerta – tiene muy elevados los niveles de cortisol – se reduce la gran potencia estimuladora del café.

EL CAFÉ Y LA SIESTA

Quizás, lo peor de echarse una siesta sea la somnolencia con que nos despertamos de la misma. Pero, científicamente existe “un truco” para evitarla.

Este truco, consiste en lo siguiente: tomarse un café justo en el momento de echarse la siesta. Hemos demostrado, que la cafeína tarda en torno a 20 minutos en hacer efecto. Si la siesta es exactamente de 20 minutos, evitaría la somnolencia, ya que la cafeína comenzaría a proporcionarnos su estimulante efecto.

EL CAFÉ Y LOS EXÁMENES

Como he podido comprobar todos, o casi todos de mis alumnos, antes de los “temidos” exámenes estudian durante cantidades enormes de tiempo. Y, obviamente para mantenerse despiertos toman cantidades ingentes de café.

Bien, evidentemente se debe tomar el café fuera de la zona de confort del cortisol como describía anteriormente. También es cierto que la cafeína puede ayudar a consolidar la memoria, pero debe ingerirse después del aprendizaje.

Con los datos anteriores, podemos concluir que para reforzar el aprendizaje debemos tomar el café después del estudiar, y justo antes de echarnos una siesta de 20 minutos.

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David EPC ©

Todos los derechos reservados y copyright a nombre de David EPC.
Mr. D BOOKS.

 

 

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LIPS David EPC

Desde los albores de nuestra adolescencia comenzamos con nuestras primeras y siempre rememoradas relaciones. Sólo en algunos casos, y ciertamente que son los mínimos, esas relaciones llegan a buen puerto y son extendidas a lo largo de los lustros. Desde esas primeras relaciones, y hasta las más recientes en el tiempo nos hacemos varias preguntas: ¿besaré bien?, ¿por qué nuestra pareja no cierra los ojos?.

Esta última pregunta se convirtió en una especie de leyenda urbana. Dicha leyenda urbana viene a decir: que si la otra persona no cierra los ojos, es que no le gusta del todo, o incluso que está pensando en otra cosa.

¿Hay algo de cierto en esta leyenda urbana?

A lo largo de este artículo, que extenderé en el libro “Cuaderno de Ciencia” que publicará la editorial “Mr. D Books”; responderé a esta leyenda urbana, y les explicaré todo lo relacionado con las alertas hápticas…

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En el comienzo del mismo daré una explicación global con resultados completos

Al final del mismo anexaré los cálculos totalmente desarrollados para los estudiantes, y las personas con un amplio conocimiento científico, especialmente las familiarizadas con la asignatura “dinámica de fluidos” (asignatura que se estudia en varias carreras del campus científico universitario).

Este artículo lo extenderé en el libro “Cuaderno de Ciencia” que publicará la editorial “Mr. D Books”.

DRACULA David EPCEL VOCABLO VAMPIRO A LO LARGO DE LA HISTORIA

El vocablo vampiro no fue utilizado primeramente por Bram Stoker, dicho vocablo le podemos encontrar como “vampir” anteriormente en bibliografía alemana. La primera vez que realmente fue utilizado el vocablo, lo hizo “Filóstrato el Viejo” en la “Vida de Apolonio de Tiana”. En uno de sus capítulos: “La novia de Corinto”, el autor describe como Apolonio descubre a una empusa -criatura mitológica que puede tomar forma humana-, que intentaba seducir a Menipo…

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Tanto nuestra piel como nuestro cabello están pigmentados por melanina.

A lo largo de este artículo que extenderé en el libro “Cuaderno de Ciencia” que publicará la editorial “Mr. D Books”; explicaré la formación de las canas, la genética del cabello, y enumeraré las aplicaciones genéticas y forenses asociadas a la identificación del gen IRF4, como el primer gen asociado a las canas.

¿A qué se debe el color de nuestro pelo?

Existen dos tipos de melanina.

La eumelanina: de color marrón oscuro / negro.
La feomelanina: de color amarillo / rojizo.

Sendos tipos de melanina producen un tipo de célula especial, que se denomina “melanocito”. A su vez, estos melanocitos que residen tanto en la capa externa de la epidermis, como en el bulbo piloso nos proporcionan el color de la piel y la posterior coloración del pelo, respectivamente.

¿Por qué nuestro pelo se vuelve blanco?

Los melanocitos transforman…

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LA CIENCIA DEL BESO

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Filematología es la ciencia del beso. Y, ósculo es tanto el nombre poético y científico del acto de aplicar nuestros labios sobre cualquier parte de otra persona. Si no ceñimos a la definición que da la RAE: beso de respeto o afecto.

De acuerdo con la ciencia antropológica, besar no es mas que un mecanismo de adaptación, que se dan el 90% de nuestras sociedades.
Aunque dentro de nuestra especie, el beso es una pura cuestión de química.

Con un beso quemamos 12 kcalorías/3 minutos, por dos motivos: porque movemos 36 músculos (17 de ellos pertenecen a la lengua), y porque aumentamos nuestras pulsaciones de 60 a 100. Con lo cual, es un vital complemento a nuestras dietas.
Un beso es: terapéutico, nos hace tener una mejor salud (mejora las defensas del cuerpo), activa nuestros circuitos neuronales, y la circulación sanguínea.

A lo largo de este ensayo que ampliaré en el libro “Cuaderno de Ciencia”, en el que extenderé la historia del beso, y con todo lo relacionado con su Ciencia: desde en como elegimos a nuestras parejas sexuales, la enfermedad del beso, los efectos beneficiosos para la salud del mismo, el gen KISS-1 (o gen del beso), y todas las cuestiones que puedan ser de utilidad al lector.

Este artículo lo complementaré con el artículo de prensa dominical -la semana que viene- donde hablaré sobre “bioquímica del beso: ¿qué hace un beso a nuestro organismo?”.

 

Composición química del beso.

Agua: 60%
Grasa: 0.7%
Sales minerales: 0.45%
Proteínas: 0.7%
Transferencia de agua: 9 mg.
Bacterias: 2.000.0000
Microorganismos: 40.000
Quema calórica: 12 kcalorías/3 minutos

 

La química del beso.

En el beso se desencadenan una serie de reacciones químicas en cadena debidas a una serie de hormonas y neurotransmisores.

Si piensan por un momento, cuando besamos nuestro organismo experimenta: euforia, obsesión, subidón, nervios, y por supuesto amor. Y, esto se debe respectivamente a: la dopamina, la serotonina, la adrenalina, el cortisol, y a la oxitocina.

A continuación, les explicaré todas las reacciones que “sufrimos” mientras besamos.

 

Dopamina. (EUFORIA)

La dopamina es conocida como la molécula del placer. Aunque también tiene un papel vital en el aprendizaje, ya que esta nos ayuda a obtener una memoria más eficaz.

Realmente, es neurotransmisor asociado tanto al deseo, como al placer. Adicción a querer más, y sentirnos a tope de energía.

En ocasiones su efecto de estimulación puede ser tan elevado como el consumo de cocaína.

Tanto la dopamina como la cocaína, actúan sobre la misma zona cerebral. Es la responsable de sentirnos como en una nube.

La dopamina se encuentra en niveles más altos, en los primeros momentos de la relación.

 

Serotonina (OBSESIÓN)

También funciona como un neurotransmisor. Su misión es transmitir señales entre neuronas, regulando su intensidad.

Mantiene en su generalidad, el equilibrio en nuestro estado de ánimo. Un déficit de la misma, nos causaría depresión.

No sólo es un regulador de nuestro estado de ánimo. Influye también en los siguientes aspectos:

Apetito.
Memoria.
Sueño.
Deseo sexual, incluso en el humor.

Las personas enamoradas pueden llegar a tener los niveles de serotonina muy parecidos a los de las personas que sufren un trastorno obsesivos-compulsivo.

Algunas personas se obsesionan en exceso con otras, y esto se debe a que las mismas tienen unos niveles anormalmente altos de serotonina.

 

Cortisol (NERVIOS)

Conocido también como la hormona del estrés.

Altos niveles del mismo, alteran nuestro metabolismo causando obesidad. En hombres se concentra en el abdomen, y en las mujeres en las caderas.
En contra de la opinión general, la excesiva actividad física eleva los niveles de cortisol.

No obstante, los niveles son también elevados cuando nuestro organismo percibe sensaciones de amenaza, o ansiedad.

Es lo que podríamos denominar “sustancia catalogadora de besos”, cuando el beso no es agradable debido a ciertas circunstancias del entorno, el cortisol se dispara.

En un próximo artículo detallaré como sería el beso perfecto, eso sí, científicamente hablando.

 

Adrenalina (SUBIDÓN)

Es una hormona que actúa a su vez como neurotransmisor.

Acelera el ritmo cardíaco.
Aumenta la fuerza de los latidos del corazón.
Eleva la presión arterial.
Dilata los bronquios.

Nos hace distorsionar la percepción del beso, y esto es por que el 90% recuerda con minuciosos detalles como fue su primer beso. Y, no es así con la experiencia de la primera vez que hacen el amor.

 

Oxitocina (AMOR)

Conocida también como la hormona del amor.

Es una de las moléculas de las que más se ha escrito en los últimos tiempos, y una con la que más se esta trabajando en la actualidad.

Haré un monográfico sobre ella en los próximos meses. Aunque ahora les dejaré unas pequeñas pinceladas sobre la misma.

Si recuerdan los efectos de la dopamina, y su elevada concentración en los primeros momentos de la relación. En contrapunto, la oxitocina es la que refuerza las relaciones a medio y largo plazo.

Tanto en hombres como en mujeres los niveles de oxitocina se multiplican entre tres y cinco veces en el clímax.

Y, es la única responsable de las sacudidas que sufre la pelvis durante el orgasmo.

Evolución del beso.

La palabra beso proviene del latín “basium“ “acción de besar” y besar del latín “basiare“.

Según los registros más vetustos de que disponemos el “beso“, data del año o 2500 A.C., ya que en las paredes de uno de los templos de India aparece esculpido, concretamente en los “templos de Khajuraho“.

No obstante hay dos teorías antropológicas respecto al acto de besar.

Teoría alfa: en las que el origen es el acto de transferencia de alimentos premasticados (haciendo una papilla previa) a los hijos, por las primeras hembras “Cromagnon“, esta práctica común pudo desembocar en “el beso romántico“.

Teoría beta: en las que el origen es el gesto de la fusión o la unción de almas, mediante el mismo.

Si tomamos como referencia al beso como una costumbre, este proviene de una “ley romana prohibitiva“.

Ergo, no nació como una “manifestación de amor“.

¿En qué consistía la ley?

Durante el mandato del primer rey de Roma (Rómulo), este estableció la abstinencia absoluta de “temetum“(vino puro) a las mujeres.

“Mulier si temetum biberit
domi ut adulteram puniunta“.

“Si una mujer bebe vino en casa,
ha de ser castigada como una adúltera“.

Con lo cual, para poder verificar esta ley, cuando el marido llegaba al hogar la imponía exhalar su aliento, y se acercaban los respectivos labios.

Si el resultado de la “comprobación“ era negativo, la mujer era castigada con las penas reservadas al adulterio.

Con lo cual, el beso se fue propagando, y propagando hasta que se convirtió en un “gesto pasional“.

Finalmente los romanos, optaron por hacer una distinción entre las clases de besos. Y les subdividieron en tres grupos:

Los oscula: los amistosos.
Los vasia: los del afecto y amor.
Los suavia: los referentes a las pasiones carnavales.

En el siglo I, se produjo una “epidemia de besos“, que fue la denominada “mentagra“. Esta, es una inflamación de los folículos capilares-normalmente en la barba-. Con lo que finalmente Tiberio, tras esta epidemia de pupas labiales que invadió Roma, prohibió los besos.

No obstante, debo destacar que el beso no se transformó en el gesto de cariño que hoy conocemos entre personas adultas hasta el siglo VI.

En las Constituciones Apostólicas del siglo IV, se daba “el beso del Señor“, u “ósculo santo“entre los hombres y las mujeres que se sentaban juntos a cada lado de la mesa.

La expresión más “dura“ del beso, la encontramos en la Edad Media: cuando un caballero besaba a una dama, este estaba obligado a casarse con ella.

 

El beso en la actualidad.

Comenzaré diciendo que el 10% de la población mundial, no se besa. Estos están ubicados en algunas regiones de: África, América, Oceanía y Australia.

En Mongolia, los padres no besan a sus hijos, pero les huelen la cabeza.

Los maoríes se muerden en la cara, en vez de besarse.

En el Ártico, el famoso “beso esquimal“, en el que no se utilizan los labios, sino que se frotan las puntas de las narices.

En Japón, no son “mucho de besos“, y por supuesto menos en público.

En Brasil, la gente se besa dos veces sólo entre parientes, pero en España, siempre intercambiamos dos besos, uno en cada mejilla

En el “BENELUX“, los países bajos, o en Serbia; los besos para saludarse son tres.

En las culturas medioorientales, los hombres se saludan con tres besos: uno en cada mejilla, y el último en la frente.
En algunas sociedades hay “problemas“ con los besos entre hombres “insinuando homosexualidad”.

Sin embargo, en Italia o Argentina es normal que los hombres se besen en las mejillas.

En Rusia, hasta la caída del Muro era habitual el beso en la boca entre los altos cargos políticos.

 

La problemática del beso.

Si bien he citado anteriormente el problema de algunas sociedades con los besos.

Voy a destacar alguno más.

En algunas tribus de Finlandia, consideran el beso como una indecencia.

En algunas regiones de China, el beso en la boca es algo horrible.

Pero, me gustaría dar unos datos sobre Estados Unidos.

Hay estados en los que darse besos, puede ser objeto de graves problemas.

En el estado de Maryland, si besas en la calle a alguna persona durante más de un segundo, infringes la legalidad.

Se amplia a tres minutos en Rhode Island.

Incluso a cinco minutos, en el estado de Iowa.

Esto en cuanto a tiempos, pero… en el estado de Wisconsin, el beso con lengua está formalmente prohibido por la ley.

 

MISCELÁNEA

En base de los datos científicos de que disponemos, y que estamos en el año 2016, sólo se me ocurre una reflexión: bésense si les place, y si no es así- dejen que sus congéneres lo hagan. Sin lugar a dudas, hacerlo a menudo, es adictivo y ferozmente sano.

Históricamente siempre fue igual de saludable, y como escribí en mi anterior libro “POETÍZATE “:

“Un beso, es una verdad fija e inmutable“.

Por mi parte, un beso para todos mis lectores.

Este contenido es un sumario del artículo que aparecerá en el libro “Cuaderno de Ciencia“, de “David EPC“ que publicará próximamente la editorial “Mr. D BOOKS“.

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Si tomamos la filosofía como fuente de referencia, existen varias definiciones en torno a lo que es la “felicidad”, y como este concepto ha ido evolucionando temporalmente.

Para ello, voy a realizar un viaje cronológico a través de las historia por las diversas corrientes que han ido influyendo en nuestro pensamiento actual.

Comenzaré en la antigua Grecia, allí nos encontramos con el eudemonismo: que definía la felicidad, como la autorrealización. También nos topamos con el cinismo y estoicismo, para quienes la felicidad era cuestión de autosuficiencia. Y, finalmente nos encontramos con los hedonistas, para los que la felicidad consistía en experimentar placeres tanto intelectual como físico, eso sí evitando los dolores tanto el físico , como el mental.

Si proseguimos nuestro viaje en el tiempo, nos vamos topando con nuevas definiciones de la felicidad.

Los racionalistas definían la felicidad como una adecuaciónde la voluntad humana a la realidad.

Por otro lado, para los utilitaristas, la felicidad era la satisfacción de los placeres superiores;

Llegando a los pensadores de la “New Thought”, para los que la felicidad es una decisión, lo que viene a ser una actitud mental que se puede asumir conscientemente.

Y, terminaré mi viaje con Nietzsche, para el que la felicidad: es una utopía; ya que según su teoría no estamos concebidos para la felicidad, tan sólo lo estamos para el sufrimiento.

Todas las corrientes anteriores, desde la que he expuesto varias definiciones sobre la felicidad, son corrientes de occidente. No obstante, si nos desplazamos en nuestro viaje al oriente, allí la definición de felicidad es otra diferente.

En las corrientes orientales, la felicidad se define como un estado de armonía interior que desencadenará en un estado de bienestar perdurable, no como algo que se desvanece con celeridad en el tiempo, como hemos visto en nuestro viaje a lo largo de las corrientes occidentales.

 

LA LOCALIZACIÓN DE LA FELICIDAD

Tras nuestro anterior viaje en el tiempo a través de la filosofía, desembarquemos en el año 2015. Y, hablemos de ciencia.

Si hablamos desde el punto de vista científico: podemos afirmar que la felicidad, se trata de una respuesta neurológica.

Desde Noviembre del 2015, y gracias al científico japonés Wataro Sato junto a su equipo de la Universidad de Kioto, utilizando para ello unas imágenes de resonancia magnética, han localizado exactamente a la “felicidad” en el cerebro, y se halla exactamente en el precuneus.

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¿Cómo han llegado a localizar exactamente a la “felicidad”?

Para ello, antes de realizar el experimento en cuestión: realizaron unos test a los sujetos, para ver “cuán felices eran en su día a día“.

Estos test, se basaban principalmente en dos aspectos: uno era la intensidad con la que sentían las emociones, y el otro era como estaban de satisfechos con su vida.

Técnicamente esta es una fórmula que utilizamos, y la podemos denominar “experiencia subjetiva de la felicidad”.

Experiencia subjetiva de la felicidad = Factores emocionales + satisfacción vital general.

Consideramos fundamental como factores emocionales al sexo, y a los piropos. Ya que, son los que producen generalmente una sensación de felicidad más intensa.

Bien, lo que han concluido tras realizar los test, y con las imágenes de resonancia magnética localizando el objeto de estudio en el precuneus; es que las personas con resultados más altos en los test, tienen más masa de materia gris en dicho región del cerebro.

Dicho en otras palabras: las personas con mayor tamaño de precuneus son más felices.

 

¿QUÉ ES EL PRECUNEUS?

El precuneus, también denominado precúneo, o precuña.

Es una de las regiones cerebrales con mayor número de conexiones, y está situado entre los hemisferios cerebrales, en el lóbulo parental medial. En términos anatómicos estaría situado exactamente bajo la coronilla.

Esta zona se activa, cuando experimentamos algo que nos ocurre desde la consciencia. Además está involucrado en los siguientes aspectos: memoria episodica, procesamiento visuoespacial, y aspectos relacionados con la conciencia, como pueden ser la reflexiones sobre uno mismo.

La memoria episodica.

La memoria episódica se trata de un tipo de memoria declarativa que contiene información sobre nuestras experiencias personales que han ocurrido en un lugar determinado y momento temporal concreto.

Haré un pequeño guiño al psicólogo cognitivo canadiense más influyente de la actualidad, y flamante premio internacional Pasteur-Weizmann/Servier: Endel Tulving, que distinguió este tipo de memoria. Concretamente lo realizó en el año 1995, postuló el modelo de organización de la memoria, que actualmente utilizamos. Distinguiendo los cinco tipos: la memoria episodica, la memoria del trabajo, la memoria procesal, y la memoria perceptiva.

Procesamiento visuoespacial.

Es la capacidad para procesar la información visual que implique relaciones espaciales. En contraposición al procesamiento verbal, que es la capacidad para procesar la información siempre y cuando está información, contenga palabras y sonidos hablados.

Es curioso, que todos los primates tienen menos desarrollado el precuneus que los humanos, lo que viene a ser que a nuestra especie es la que más le tarda en madurar, tarda más en (mielinizarse).

La mielinización, no es otra cosa que la formación de capas de mielina en las células nerviosas. La mielina, es la sustancia blanquecina lipídica, que facilita la transmisión de impulsos nerviosos entre neuronas, lo que es de vital importancia para el juego “envío – recepción” de los estímulos que se haga correctamente.

 

EFECTOS SECUNDARIOS DE LA FELICIDAD

Hasta la fecha de hoy, lo que sabemos con certeza de la felicidad, son lo que voy a denominar “efectos secundarios de la felicidad”, véase lo que aporta la felicidad a nuestra vida. Estos, son:

Aumentar la creatividad.
Mejorar la flexibilidad mental.
Favorecer la empatía.
Incrementar la curiosidad.
Mejorar la resolución de problemas.
Facilitar el rendimiento cognitivo.

Todo esto es lo que sabemos de la felicidad en conjunto, pero lo que desconocemos es el mecanismo neural que nos permitirá ver sus fases, incluso como incrementar o acelerar la misma.

Obviamente, con los datos de los que disponemos podemos afirmar que la felicidad ya no es un bien individual, sino que es un bien colectivo.

De un tiempo a esta parte, muchos de los equipos de trabajo con los que trabajamos, intentamos incrementar diariamente su “dosis diaria de felicidad”, ya que no sólo se mejora el rendimiento en el trabajo, el rendimiento de los alumnos, sino que es un acto recíproco.

Ergo, propongo a todos aquellos que tengan personas bajo su equipo, empleados, alumnos, etc. que intenten aplicar “dosis diarias de felicidad”. Comprobarán que los resultados son casi inmediatos.

No obstante, muchos de mis lectores no podrán ser partícipes de estas dosis, por unas circunstancias u otras. Bien, a ellos les insto a leer el siguiente punto.

 

LA MEDITACIÓN AUMENTA LA FELICIDAD

En los últimos años se han realizado numerosos estudios científicos, indicando los beneficios en virtud de la felicidad por parte de la tradición milenaria de la meditación.

A continuación, les enumeraré algunos de los resultados obtenidos con los mismos.

La meditación, y el campo físico.

La meditación llega a reducir un 47% la probabilidad de sufrir un ataque cardíaco.

Supongamos que tenemos un dolor físico agudo, es lo que denominamos un “dolor nervioso”. Este ciclo, se suele terminar tomando algún medicamento indicado para el dolor. Bien, se ha demostrado también que unas sesiones de meditación de unos veinte minutos aproximadamente, y sin la ingesta de ningún tipo de fármaco; esa sensación de dolor se reduce del 40% al 60%.

Tiene una influencia directa en la denominada “enzima de la eterna juventud”, ya que incrementa la producción de la misma: la telomerasa, pudiendo detener así el proceso del envejecimiento.

Y, en este terreno, se ha demostrado su relación directa con el máximo poder físico que podemos experimentar: el orgasmo.

Existe una relación directa entre ambos, mediante las frecuencias que provocan.

Ya que, por una parte debilitan la conciencia del “yo”, que se manifiesta en forma de “ego”. Y, por otra debilitan lo que denominamos percepción espaciotemporal: véase un plano, más allá de nuestras vivencias racionales.

En ambos casos, se obtiene una abstracción que da lugar a: una paz interior, y una sensación de tranquilidad.

La meditación, y el campo mental.

Se ha demostrado a su vez, que al realizar el acto de la mediación, existen conexiones neuronales que se refuerzan.

Estas conexiones neuronales reforzadas, están vinculadas con el: compartimiento, la toma de decisiones, y la regulación del estado de ánimo.

Con lo que esto, debilitaría una potencial presencia de: desórdenes de atención, demencias, e incluso depresiones.

 

MISCELÁNEA

La esencia de nuestra naturaleza, nos predispone a la búsqueda incesante de la felicidad. Hasta ahora científicamente, sólo sabemos su localización exacta. Y, que se trata de una respuesta neuronal, de la que no conocemos sus mecanismos.

No obstante, insto a todos mis lectores en virtud de los estudios de que disponemos, a practicar unas “dosis” diarias de meditación.

El tiempo de las mismas, no tiene porque se superior a media hora. Duración, que en las nuevas formas de comunicación de esta nueva era que nos ocupa, sería echar una nimia ojeada a alguna red social.

Y, recuerden que la felicidad, no es más que un respuesta neuronal. E, intenten conseguirla a diario.

 

Este contenido es un sumario del artículo que aparecerá en el libro “Cuaderno de Ciencia”, de “David EPC” que publicará próximamente la editorial “Mr. D BOOKS”.

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