Editorial Independiente . Próximas obras: "Cuaderno de Italia", "Cuaderno de Ciencia". Obra publicada: "Poetízate". Autor: David EPC

LA CIENCIA DEL BESO

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Filematología es la ciencia del beso. Y, ósculo es tanto el nombre poético y científico del acto de aplicar nuestros labios sobre cualquier parte de otra persona. Si no ceñimos a la definición que da la RAE: beso de respeto o afecto.

De acuerdo con la ciencia antropológica, besar no es mas que un mecanismo de adaptación, que se dan el 90% de nuestras sociedades.
Aunque dentro de nuestra especie, el beso es una pura cuestión de química.

Con un beso quemamos 12 kcalorías/3 minutos, por dos motivos: porque movemos 36 músculos (17 de ellos pertenecen a la lengua), y porque aumentamos nuestras pulsaciones de 60 a 100. Con lo cual, es un vital complemento a nuestras dietas.
Un beso es: terapéutico, nos hace tener una mejor salud (mejora las defensas del cuerpo), activa nuestros circuitos neuronales, y la circulación sanguínea.

A lo largo de este ensayo que ampliaré en el libro “Cuaderno de Ciencia”, en el que extenderé la historia del beso, y con todo lo relacionado con su Ciencia: desde en como elegimos a nuestras parejas sexuales, la enfermedad del beso, los efectos beneficiosos para la salud del mismo, el gen KISS-1 (o gen del beso), y todas las cuestiones que puedan ser de utilidad al lector.

Este artículo lo complementaré con el artículo de prensa dominical -la semana que viene- donde hablaré sobre “bioquímica del beso: ¿qué hace un beso a nuestro organismo?”.

 

Composición química del beso.

Agua: 60%
Grasa: 0.7%
Sales minerales: 0.45%
Proteínas: 0.7%
Transferencia de agua: 9 mg.
Bacterias: 2.000.0000
Microorganismos: 40.000
Quema calórica: 12 kcalorías/3 minutos

 

La química del beso.

En el beso se desencadenan una serie de reacciones químicas en cadena debidas a una serie de hormonas y neurotransmisores.

Si piensan por un momento, cuando besamos nuestro organismo experimenta: euforia, obsesión, subidón, nervios, y por supuesto amor. Y, esto se debe respectivamente a: la dopamina, la serotonina, la adrenalina, el cortisol, y a la oxitocina.

A continuación, les explicaré todas las reacciones que “sufrimos” mientras besamos.

 

Dopamina. (EUFORIA)

La dopamina es conocida como la molécula del placer. Aunque también tiene un papel vital en el aprendizaje, ya que esta nos ayuda a obtener una memoria más eficaz.

Realmente, es neurotransmisor asociado tanto al deseo, como al placer. Adicción a querer más, y sentirnos a tope de energía.

En ocasiones su efecto de estimulación puede ser tan elevado como el consumo de cocaína.

Tanto la dopamina como la cocaína, actúan sobre la misma zona cerebral. Es la responsable de sentirnos como en una nube.

La dopamina se encuentra en niveles más altos, en los primeros momentos de la relación.

 

Serotonina (OBSESIÓN)

También funciona como un neurotransmisor. Su misión es transmitir señales entre neuronas, regulando su intensidad.

Mantiene en su generalidad, el equilibrio en nuestro estado de ánimo. Un déficit de la misma, nos causaría depresión.

No sólo es un regulador de nuestro estado de ánimo. Influye también en los siguientes aspectos:

Apetito.
Memoria.
Sueño.
Deseo sexual, incluso en el humor.

Las personas enamoradas pueden llegar a tener los niveles de serotonina muy parecidos a los de las personas que sufren un trastorno obsesivos-compulsivo.

Algunas personas se obsesionan en exceso con otras, y esto se debe a que las mismas tienen unos niveles anormalmente altos de serotonina.

 

Cortisol (NERVIOS)

Conocido también como la hormona del estrés.

Altos niveles del mismo, alteran nuestro metabolismo causando obesidad. En hombres se concentra en el abdomen, y en las mujeres en las caderas.
En contra de la opinión general, la excesiva actividad física eleva los niveles de cortisol.

No obstante, los niveles son también elevados cuando nuestro organismo percibe sensaciones de amenaza, o ansiedad.

Es lo que podríamos denominar “sustancia catalogadora de besos”, cuando el beso no es agradable debido a ciertas circunstancias del entorno, el cortisol se dispara.

En un próximo artículo detallaré como sería el beso perfecto, eso sí, científicamente hablando.

 

Adrenalina (SUBIDÓN)

Es una hormona que actúa a su vez como neurotransmisor.

Acelera el ritmo cardíaco.
Aumenta la fuerza de los latidos del corazón.
Eleva la presión arterial.
Dilata los bronquios.

Nos hace distorsionar la percepción del beso, y esto es por que el 90% recuerda con minuciosos detalles como fue su primer beso. Y, no es así con la experiencia de la primera vez que hacen el amor.

 

Oxitocina (AMOR)

Conocida también como la hormona del amor.

Es una de las moléculas de las que más se ha escrito en los últimos tiempos, y una con la que más se esta trabajando en la actualidad.

Haré un monográfico sobre ella en los próximos meses. Aunque ahora les dejaré unas pequeñas pinceladas sobre la misma.

Si recuerdan los efectos de la dopamina, y su elevada concentración en los primeros momentos de la relación. En contrapunto, la oxitocina es la que refuerza las relaciones a medio y largo plazo.

Tanto en hombres como en mujeres los niveles de oxitocina se multiplican entre tres y cinco veces en el clímax.

Y, es la única responsable de las sacudidas que sufre la pelvis durante el orgasmo.

Evolución del beso.

La palabra beso proviene del latín “basium“ “acción de besar” y besar del latín “basiare“.

Según los registros más vetustos de que disponemos el “beso“, data del año o 2500 A.C., ya que en las paredes de uno de los templos de India aparece esculpido, concretamente en los “templos de Khajuraho“.

No obstante hay dos teorías antropológicas respecto al acto de besar.

Teoría alfa: en las que el origen es el acto de transferencia de alimentos premasticados (haciendo una papilla previa) a los hijos, por las primeras hembras “Cromagnon“, esta práctica común pudo desembocar en “el beso romántico“.

Teoría beta: en las que el origen es el gesto de la fusión o la unción de almas, mediante el mismo.

Si tomamos como referencia al beso como una costumbre, este proviene de una “ley romana prohibitiva“.

Ergo, no nació como una “manifestación de amor“.

¿En qué consistía la ley?

Durante el mandato del primer rey de Roma (Rómulo), este estableció la abstinencia absoluta de “temetum“(vino puro) a las mujeres.

“Mulier si temetum biberit
domi ut adulteram puniunta“.

“Si una mujer bebe vino en casa,
ha de ser castigada como una adúltera“.

Con lo cual, para poder verificar esta ley, cuando el marido llegaba al hogar la imponía exhalar su aliento, y se acercaban los respectivos labios.

Si el resultado de la “comprobación“ era negativo, la mujer era castigada con las penas reservadas al adulterio.

Con lo cual, el beso se fue propagando, y propagando hasta que se convirtió en un “gesto pasional“.

Finalmente los romanos, optaron por hacer una distinción entre las clases de besos. Y les subdividieron en tres grupos:

Los oscula: los amistosos.
Los vasia: los del afecto y amor.
Los suavia: los referentes a las pasiones carnavales.

En el siglo I, se produjo una “epidemia de besos“, que fue la denominada “mentagra“. Esta, es una inflamación de los folículos capilares-normalmente en la barba-. Con lo que finalmente Tiberio, tras esta epidemia de pupas labiales que invadió Roma, prohibió los besos.

No obstante, debo destacar que el beso no se transformó en el gesto de cariño que hoy conocemos entre personas adultas hasta el siglo VI.

En las Constituciones Apostólicas del siglo IV, se daba “el beso del Señor“, u “ósculo santo“entre los hombres y las mujeres que se sentaban juntos a cada lado de la mesa.

La expresión más “dura“ del beso, la encontramos en la Edad Media: cuando un caballero besaba a una dama, este estaba obligado a casarse con ella.

 

El beso en la actualidad.

Comenzaré diciendo que el 10% de la población mundial, no se besa. Estos están ubicados en algunas regiones de: África, América, Oceanía y Australia.

En Mongolia, los padres no besan a sus hijos, pero les huelen la cabeza.

Los maoríes se muerden en la cara, en vez de besarse.

En el Ártico, el famoso “beso esquimal“, en el que no se utilizan los labios, sino que se frotan las puntas de las narices.

En Japón, no son “mucho de besos“, y por supuesto menos en público.

En Brasil, la gente se besa dos veces sólo entre parientes, pero en España, siempre intercambiamos dos besos, uno en cada mejilla

En el “BENELUX“, los países bajos, o en Serbia; los besos para saludarse son tres.

En las culturas medioorientales, los hombres se saludan con tres besos: uno en cada mejilla, y el último en la frente.
En algunas sociedades hay “problemas“ con los besos entre hombres “insinuando homosexualidad”.

Sin embargo, en Italia o Argentina es normal que los hombres se besen en las mejillas.

En Rusia, hasta la caída del Muro era habitual el beso en la boca entre los altos cargos políticos.

 

La problemática del beso.

Si bien he citado anteriormente el problema de algunas sociedades con los besos.

Voy a destacar alguno más.

En algunas tribus de Finlandia, consideran el beso como una indecencia.

En algunas regiones de China, el beso en la boca es algo horrible.

Pero, me gustaría dar unos datos sobre Estados Unidos.

Hay estados en los que darse besos, puede ser objeto de graves problemas.

En el estado de Maryland, si besas en la calle a alguna persona durante más de un segundo, infringes la legalidad.

Se amplia a tres minutos en Rhode Island.

Incluso a cinco minutos, en el estado de Iowa.

Esto en cuanto a tiempos, pero… en el estado de Wisconsin, el beso con lengua está formalmente prohibido por la ley.

 

MISCELÁNEA

En base de los datos científicos de que disponemos, y que estamos en el año 2016, sólo se me ocurre una reflexión: bésense si les place, y si no es así- dejen que sus congéneres lo hagan. Sin lugar a dudas, hacerlo a menudo, es adictivo y ferozmente sano.

Históricamente siempre fue igual de saludable, y como escribí en mi anterior libro “POETÍZATE “:

“Un beso, es una verdad fija e inmutable“.

Por mi parte, un beso para todos mis lectores.

Este contenido es un sumario del artículo que aparecerá en el libro “Cuaderno de Ciencia“, de “David EPC“ que publicará próximamente la editorial “Mr. D BOOKS“.

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David EPC ©
Todos los derechos reservados y copyright a nombre de David EPC.
Mr. D BOOKS.

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